martes, 19 de agosto de 2008

RUTAS QUE TE MERECES: ARES & MUGARDOS



Si hay una ruta gastronómica que nos gusta y nos divierte y nos permitimos siempre que venimos a Galicia, esa es, sin duda, la que forman algunos bares escogidos de dos pueblos de la ría de Ferrol, Ares y Mugardos.

Estos dos pueblos norteños, cercanos y asequibles esconden algunos de los rincones donde degustar el mejor marisco y pescado en la zona. Algunos de sobra conocidos, otros casi un secreto. En ambos casos, nunca está de más recordarlos y que no haya duda de dónde debemos dejarnos caer cada vez que visitemos estos recónditos parajes al norte del norte.

ARES



Si empezamos en Ares lo primero será tomarnos unos vinos en la de Picas. Un bar trágica y recientemente reubicado debido a la frenética y patética actividad urbanística de la zona, pero que no ha perdido ni pizca de encanto, gracias principalmente al propio Picas, personaje imprescindible del pueblo. Un grande. En Picas se bebe Illó, siempre. Y se bebe mucho.

Más vinos los encontramos también en la de Marisa (con unas tapas increíbles) y Pichi (otro de los grandes).


Pero no es ahí donde se come, para eso lo mejor es moverse hasta la de Elena, posiblemente el mejor restaurante del pueblo en estos momentos. La de Elena es un pequeño local llamado desafortunadamente Ave Turuta, escasamente decorado y con apenas cinco mesas, pero resulta difícil, por no decir imposible, encontrar un restaurante con mejor materia prima y una elaboración más cuidada que la de la propia Elena. Por no hablar de la carta de vinos que, a pesar de no ser nada del otro mundo, resulta sorprendente para un restaurante de estas características y con esta ubicación. Dedicación, que es de lo que se trata. Y no es barato, no, pero si vienes de Madrid, no te creerás estos precios a cambio de esta calidad.



MUGARDOS




Si Ares es paraíso de vinos y picoteo, Mugardos no se queda atrás. Aunque aquí el verdadero reclamo es otro, el de La Posada del Mar, quizás el mejor restaurante de la zona. Porque la Posada no sólo cuida la materia prima, la elaboración y los vinos, además mima también la decoración (cuidadosamente descuidada) y el ambiente marinero. La Posada del Mar es un lugar donde relajarse, comer Bogavante, salpicón de rape y beber hasta el final del verano. Un lugar de referencia, sin importar la estación.


Pero también ocurre muchas veces que no encontramos sitio... y no pasa nada. Porque Mugardos es la Posada del mar, pero también el Muelle 43, Pulpería Chipi... Sobre todo, la Pulpería Chipi, un lugar donde ir de tapas y ya no poder volver a comer más hasta la mañana siguiente.

Todos ellos merecen una visita, porque todos ellos son lugares donde se toma en serio la materia prima, la elaboración, el arte del buen comer. Que no es algo que se pueda decir mucho en estos días. En una época dominada por cartas de tamaño bíblico y nombres de menús que alcanzan las cuatro líneas, resulta increíblemente sano y conciliador volver a los orígenes de las cosas por su nombre. Que los chocos de la ría, al fin y al cabo, nunca dejarán de ser chocos de la ría, por mucha reducción del carajo que les pongan.




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