sábado, 21 de junio de 2008

COMIENDO BIEN


No comemos nada. O comemos mal. Esto es así, que ya lo dice mi madre y de estas cosas sabe un rato. Pero no desesperemos. La culpa no la tenemos nosotros, amantes incondicionales y buenos apreciadores de las comidas maternas.

La culpa es de la vida moderna.

Así que he decidido que este blog sea mi pequeña y personal aportación a ese buen propósito de comer (no más) pero sí mejor.

Como inauguración había pensado en dedicar el post al mítico Éboli (antro de perdición de las noches madrileñas pero también centro gastrónomico-salvador de resacas gracias a sus deliciosas y medicinales tortillas de patata) pero después de mi noche de ayer, no puedo sino dedicáselo al que posiblemente sea el cocinero más importante de Galicia en estos momentos.

El señor Marcelo Tejedor.

Así a grandes rasgos y para quien todavía no le conozca, diremos que Marcelo es un valiente. Un estudioso de lo nuevo y lo diferente que se atrevió a revolucionar la cocina gallega sin salir del enclave mágico que es la zona vieja compostelana.

Marcelo vive en permanente cambio y ha hecho de la innovación, del 'más difícil todavía' su leitmotiv (y esto lo sabemos bien quienes lo tenemos debajo de casa!). Y todo ello manteniéndose fiel a los productos de siempre, a los que se siguen comprando en la Plaza de Abastos. Los que marcan la diferencia, porque nos hacen diferentes.


Marcelo Tejedor dirige Casa Marcelo. Un discreto espacio creado para el placer de todos y cada uno de nuestros sentidos. Tanto, que encontrándose como se encuentra a pocos pasos de la catedral, se ha convertido ya en su competencia, como nuevo centro de peregrinación para los visitantes de la mágica ciudad de Compostela.

Marcelo es un premiado y el último de sus premios (entre otros ha obtenido una estrella Michelín) no podía serle más oportuno. Ayer, Canal Cocina quiso destacar su originalidad como creador de ese invento único que es el pan líquido.

Y yo, he tenido el honor de ir a recogerlo en su nombre.

Porque Marcelo, además de cocinero espectacular, es vecino y amigo.

Y por muchos años.
Ah, la de la foto es mi casa... y también Casa Marcelo.




1 comentario:

puritadinamita dijo...

como siempre escribiendo bien, te seguiré por estos mundos de Dios...